Son

Son; La negociación de la certidumbre y la hipótesis de los microespacios de estética comunitaria

Letty en el taller de retrato. Foto de Erick Conceka

 

(2014)

Borrar la memoria o permitir la disolución de la memoria es una forma de violencia.

El desarrollo de este proyecto de arte, colaboración y comunidad empezó en Agosto del presente, invitando a participar al colectivo FUNDENL (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos, Nuevo León), conformado en su mayoría por madres que padecen y comparten la terribilísima situación de las desapariciones forzadas. Esta galería funciona como una plataforma alterna en la gestión del derecho a la visibilidad y a experimentar nuevas formas de aproximación y reconstrucción de la comunidad.
El mal timing por el que atraviesa México (y que reventó con Ayotzinapa), hace evidente la cada vez más cínica, ventajosa y vertical lucha de poder que el Estado y su política le impone a la sociedad civil apoyándose en el choque, en la no-negociación, en la incertidumbre que deriva en descontrol y terror, y una característica que el terror tiene es la inexactitud como forma de ignominia.
La situación de una persona desaparecida es inexacta, y desaparecer es inexactitud, en todos sus tiempos y formas. La desaparición forzada es un mecanismo de ignominia, un intento de “des-nombrar al otro”. Es por eso que la resistencia implícita en esta exposición es nombrar a los desaparecidos en tiempo presente; presente de tiempo y de estar aquí, ejerciendo la exactitud a manera de resistencia para acercarse a una precisión, una certidumbre, en forma de esperanza y de “accionanza” desde la responsabilidad, la participación y la autonomía (auto-nombrarse), en una sociedad confundida e inexacta, que intenta borrar su miedo al borrar la memoria y resignarse (ceder su poder), y peor aún, que estigmatiza al que lucha por su derecho a la memoria, a recuperar su visibilidad y re-nombrarse.

Son, forma gramatical del presente indicativo, es el plural de Ser (también es hijo en inglés).

La hipótesis de la estética comunitaria se da como un momentum de algidez nerviosa mediante un dispositivo constructivo (en este caso el arte) que facilita el paso al conocimiento y pensamiento crítico, al empoderamiento autónomo y al reconocimiento en el “otro” en la comunidad (communitas: lo que nos hace iguales y nos une) generando una dinámica área de certidumbre. En este microespacio, la política (anestésica; reparto inexacto e inequitativo de la certidumbre) se disuelve.

Este proyecto inició con un taller de dibujo con el tema con el tema muy específico del retrato; principal herramienta de identificación biológica y social. Posteriormente se llevó a cabo un taller de creación literaria a cargo del escritor Paulino Ordóñez. El resultado fue un proceso de insistencia y resistencia:

Son: Yo me acuerdo
Video animación hecha a partir del calcado a lápiz de las fotos empleadas para buscar a familiares desaparecidos, usando bajo la técnica del rotoscopio (copiado de imágenes cuadro por cuadro a partir de fotogramas de video) las bocas de sus madres diciendo una frase que los evoca en tiempo presente.

Damián Ontiveros

 

 

 

Son: Espejo del “otro” Acción en vivo, retratos a lápiz sobre papel y papel carbón, 2014

Vista parcial del montaje

Durante tres horas, las participantes dibujan los retratos de los asistentes que, tras inscribirse en una lista, pasan a sentarse aleatoriamente frente a una de las participantes, quienes les explicarán los procedimientos básicos para hacer un retrato. Los dibujos originales son regalados a los asistentes, mientras al copia al carbón se monta a la pared.

Algunos ejemplos de los dibujos hechos por las participantes (38 piezas en total)

Repetir cientos de veces los retratos de sus hijos y remembrar en muchas pequeñas frases la esencia de un tiempo que está en pausa las llevó a un momento de catarsis, que en la praxis se convirtió en imagen animada y en herramienta de conocimiento y diálogo. Mezclar la imagen animada de los hijos de las participantes con una selección de frases creadas en ese taller se pueden volver dolorosos espejos de nuestras realidades familiares, frases que evocan a una memoria tan personal, tan únicas y diferentes entre sí, que por similares o por diferentes nos pueden aproximar al barranco de la terrible posibilidad de “esto le puede pasar a cualquiera”.

Ese mismo espejo se lleva a cabo durante la inauguración del proyecto; una acción en vivo donde ellas se sientan cara a cara con el público para hacerles y regalarles su retrato a lápiz mientras les explican los pasos para dibujarlo, generando una potente energía empática entre el que explica y el que escucha, que hace notar que quien padece la desgracia de la violencia es tan similar a uno mismo, que es necesario reflexionar y hacer conciencia; ¿qué estoy haciendo yo para defender mi derecho a la certidumbre?. Que ese retrato sea únicamente un regalo, y no una posible herramienta de búsqueda.

 

Acción en sitio. Retratos hechos a los asistentes de la exposición.

Acción en sitio. Retratos hechos a los asistentes de la exposición.

A partir del diálogo con el “otro” se construyen puentes que culminan en nuevas posibilidades discursivas en el terreno del arte a través del ejercicio de la imagen (dibujo, video, acciones performativas) generando un proceso liminal de empoderamiento y autonomía en quien las produce, aun y que no tenga intereses en el “mundo del arte”, dejando como evidencia una serie de vestigios culturales que pueden ser resguardados y compartidos como tal.

 

 

 

Comunitaria
Taller de dibujo. Foto de Erick Conceka

La estética comunitaria pretende ser un tipo responsable de reacción ante el poder político, una reacción a través de la negociación de realidades, no del choque de estas, ya que el choque es una de las eventualidades para las que el poder está capacitado y acostumbrado. La negociación de realidades pone a ambas partes en una superficie horizontal. Negociar una desviación en las trayectorias del poder, y acompañarlo en su torcedura, hacia un lugar donde el diálogo sea más horizontal, hacia donde ambas partes gocen de certidumbre, y tengan la posibilidad de “ser”.

Damián Ontiveros Ramírez